PLATAFORMAS ELEVADORAS DE BAJA ALTURA SVELT UN PROVEEDOR GLOBAL
Las plataformas elevadoras móviles de personal (PEMP) son la alternativa segura a la escalera de mano: tipos, normativa UNE-EN 280 y prevención de accidentes.
Svelt ha vuelto a Maastricht (Países Bajos) para participar en las ferias IRE Show y APEX, los dos grandes encuentros internacionales para profesionales del alquiler y del acceso en altura. La marca ha presentado en el Stand 350 las últimas novedades del sector junto al fabricante italiano AXOLIFT, del que es distribuidor oficial.
Las plataformas elevadoras son una alternativa inteligente y segura al uso de escaleras de mano, aunque su empleo exige un estricto cumplimiento normativo y de las directrices preventivas que las regulan.
¿Qué es una PEMP?
Según la norma UNE-EN 280 «Plataformas elevadoras móviles de personal. Cálculos de diseño. Criterios de estabilidad. Construcción. Seguridad. Exámenes y ensayos» —una norma armonizada (tipo C) que da presunción de conformidad con la Directiva de Máquinas—, las PEMP son máquinas móviles destinadas a desplazar personas hasta una posición de trabajo, donde llevan a cabo su tarea desde la plataforma. Los operarios solo entran y salen de la plataforma desde las posiciones de acceso a nivel del suelo o sobre el chasis. Constan, como mínimo, de una plataforma de trabajo con controles, una estructura extensible y un chasis.
Existen varios tipos de PEMP y todas ellas deben estar equipadas con dispositivos de control que reduzcan el riesgo de vuelco e impidan sobrepasar las tensiones admisibles.
Clasificación por grupos
Las PEMP se distinguen en dos grupos:
- Grupo A: aquellas en las que la proyección vertical del centro de gravedad de la carga está siempre dentro de las líneas de vuelco, en todas las configuraciones de la plataforma y a la máxima inclinación del chasis especificada por el fabricante.
- Grupo B: el resto de PEMP.
Clasificación por tipo de traslación
En función de sus posibilidades de traslación, las PEMP se dividen en tres tipos:
- Tipo 1: la traslación solo es posible si la PEMP se encuentra en posición de transporte.
- Tipo 2: la traslación con la plataforma de trabajo en posición elevada solo se controla desde un órgano situado sobre el chasis.
- Tipo 3: la traslación con la plataforma de trabajo en posición elevada se controla desde un órgano situado sobre la propia plataforma de trabajo.
Clasificación por sistema de elevación
- Telescópicas: son muy pesadas, ya que ofrecen un gran alcance lateral y deben soportar una palanca considerable cuando llegan a su máximo recorrido. Permiten realizar trabajos sobre un eje longitudinal sin necesidad de mover la PEMP (siempre que no existan obstáculos) y, durante su uso, ninguna parte del brazo sobresale o invade la zona de trabajo.
- Articuladas: permiten salvar obstáculos que dificultan el acceso a la zona de trabajo. Trabajan sobre un plano vertical y horizontal a la vez, lo que les confiere una gran maniobrabilidad. Están concebidas para tareas de difícil acceso: el brazo telescópico articulado sortea obstáculos y alcanza el punto exacto donde realizar el trabajo.
- De tijera: se elevan solamente en el plano vertical, manteniendo siempre la misma posición horizontal. Permiten elevar una carga nominal superior a la de los modelos anteriores. Pueden incorporar una plataforma de trabajo auxiliar simple o doble que ayuda a salvar pequeños obstáculos en el área de trabajo y a ampliar la superficie de la plataforma.
Seguridad y siniestralidad
Las máquinas de pequeña elevación SVELT son equipos de trabajo que aportan protección colectiva y, por tanto, su uso se considera más seguro que el de otros equipos. Aun así, las estadísticas de accidentes laborales que facilita el Instituto Asturiano de Prevención muestran que entre 2010 y 2016 se produjeron 1.610 accidentes en jornada, de los cuales 16 fueron mortales.
¿Dónde se producen los accidentes?
Según el tipo de lugar donde sucede el accidente:
- 44,5 % en zonas industriales.
- 14,8 % en obras, construcción, canteras o minas a cielo abierto.
- 13 % en centros sanitarios.
¿Cómo se producen?
En el 32,7 % del total de accidentes —y en el 49,4 % de los accidentes graves y mortales—, la persona accidentada estaba realizando tareas de instalación, mantenimiento, limpieza, gestión de residuos o vigilancia. El 30,9 % se produjo en tareas de producción, transformación o almacenamiento (13 % de los graves y mortales); y el 9,4 % en movimiento de tierras, construcción, mantenimiento o demolición (17,4 % de los graves y mortales).
Respecto a la actividad física que estaba realizando la persona accidentada en el momento del siniestro, el 17 % corresponde a la manipulación de objetos (17,4 % de los graves y mortales) y el 23,2 % de los accidentes graves y mortales se produjo al conducir o estar a bordo de un medio de transporte o equipo de carga.
En cuanto a la desviación o suceso anormal que causó el accidente: el 25,4 % se debió a movimientos del cuerpo a consecuencia de o con esfuerzo físico; el 25,2 %, a movimientos del cuerpo sin esfuerzo físico; y el 24,9 %, a resbalones, tropezones o caídas de personas.
Mantenimiento: la clave de la prevención
Por último, queremos hacer hincapié en la importancia de las revisiones y el correcto mantenimiento de las PEMP. Estas tareas deben reservarse a personal competente, capacitado, formado y con experiencia.