2026, año de la Seguridad y Salud en el Trabajo: priorizando la prevención en escaleras de mano
Aunque es uno de los equipos más utilizados en el trabajo, la escalera de mano sigue siendo una fuente de riesgos. En SVELT reforzamos la concienciación, la formación y el cumplimiento normativo para garantizar entornos laborales más seguros
En Svelt, la seguridad no es una opción, es un compromiso firme. Por ello, asumimos 2026 como el Año de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, una iniciativa con la que reforzamos nuestro propósito de contribuir activamente a la prevención de riesgos laborales, especialmente en el uso seguro de escaleras de mano y en los trabajos en altura. Desde Svelt queremos contribuir activamente a la concienciación, la formación y la mejora continua de la seguridad en los entornos laborales, con una agenda de acciones y formaciones específicas a lo largo de este año, centradas en este objetivo. Uno de los equipos de trabajo más utilizados y a la vez más infravalorados en cuanto a su riesgo es la escalera de mano.
La escalera de mano: un equipo de trabajo con riesgos reales.
La escalera de mano es un equipo de trabajo y, como tal, su utilización en el ámbito laboral está plenamente regulada. Se trata probablemente del equipo más utilizado en sectores como la construcción, la industria, los almacenes, los instaladores, electricistas, el sector agrícola y forestal, entre muchos otros. Su versatilidad y aparente facilidad de uso hacen que sea un elemento “conocido” y accesible, lo que con frecuencia genera una falsa sensación de seguridad, en muchos casos, los trabajadores utilizan escaleras sin autorización expresa del empresario, sin formación específica y sin una evaluación de riesgos adecuada.
Sin embargo, el uso de escaleras de mano conlleva riesgos específicos, entre los que destacan:
- Caídas a distinto nivel
- Riesgo eléctrico (si la escalera es conductora)
- Caída de objetos
- Pérdida de estabilidad por apoyos inadecuados
Obligaciones legales: Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales
El artículo 17 de la Ley 31/1995 (PRL) es claro al respecto. Cuando la utilización de un equipo de trabajo pueda presentar riesgos para la seguridad y salud del trabajador, el empresario debe adoptar las medidas necesarias para garantizar que:
- Su utilización quede reservada a personal autorizado.
- Las tareas de reparación, mantenimiento o conservación sean realizadas por trabajadores específicamente capacitados.
Además, cuando los riesgos no estén suficientemente controlados, el empresario deberá proporcionar Equipos de Protección Individual (EPI) adecuados, y la Evaluación de Riesgos puede exigir el uso de sistemas anticaídas.
Selección, mantenimiento y evaluación: claves para prevenir accidentes
Para reducir los riesgos asociados al uso de escaleras de mano es imprescindible:
- Una correcta selección del equipo, teniendo en cuenta el emplazamiento, la altura y la duración del trabajo.
- Un mantenimiento periódico, al menos semestral, que garantice su buen estado.
- Formación específica al trabajador para implicarlo activamente en su propia seguridad.
Como norma general, la escalera de mano debe reservarse únicamente para aquellos trabajos en los que el uso de otros equipos más seguros —como andamios, torres móviles o plataformas elevadoras— no esté justificado por el bajo nivel de riesgo o por las características del emplazamiento.
Cuando se trabaja a más de 2 metros de altura, será siempre la Evaluación de Riesgos la que determine si el uso de la escalera es aceptable y en qué condiciones.
Normativa UNE EN 131 y Real Decreto 1215/1997
La norma UNE EN 131 es la referencia técnica en materia de calidad y seguridad para las escaleras de mano. Aunque no es de obligado cumplimiento para los fabricantes, sí constituye el estándar más reconocido para garantizar un uso seguro, tanto profesional como doméstico.
La norma diferencia claramente entre:
- Uso doméstico: escaleras más sencillas, ensayadas para 2.250 N y 10.000 ciclos.
- Uso profesional: escaleras más robustas, ensayadas para 2.700 N y 50.000 ciclos.
Un aspecto poco conocido, pero crítico, es el ensayo de adherencia de los tacos, conteras o estabilizadores, que garantiza que la escalera no resbale sobre superficies lisas. El uso de escaleras sin tacos, con estabilizadores desgastados o sin revisiones periódicas supone un claro incumplimiento de las normas básicas de seguridad.
Los fabricantes que marcan la EN 131 deben disponer de certificados externos que acrediten los ensayos definidos en la UNE EN 131-2, así como proporcionar información clara al usuario según la UNE EN 131-3.
Escaleras, trabajos en altura y sistemas anticaídas
El RD 2177/2004 refuerza estas exigencias, prohibiendo:
- El uso de escaleras de construcción improvisada.
- El uso de escaleras de madera repintadas.
Además, establece que los trabajos a más de 3,5 metros de altura solo podrán realizarse con sistemas anticaídas o medidas de protección equivalentes.
Entendemos que la seguridad no depende solo del producto, sino también del conocimiento, la formación y la concienciación. Por ello, en el marco de 2026, Año de la Seguridad y Salud en el Trabajo, impulsaremos:
- Formaciones técnicas especializadas sobre uso seguro de escaleras y trabajos en altura.
- Jornadas de concienciación dirigidas a empresas y trabajadores.
Contenidos técnicos y divulgativos para apoyar la correcta selección y utilización de equipos de trabajo.
Nuestro objetivo es claro: reducir accidentes, mejorar la cultura preventiva y ayudar a las empresas a cumplir con la normativa, apostando siempre por soluciones seguras, certificadas y adaptadas al uso profesional.